Ladran mucho los Labradores

¿Ladran mucho los Labradores?

Convivir con un perro que ladra demasiado puede ser realmente frustrante. Si estás pensando en elegir un perro, los ladridos son un factor importante a tener en cuenta.

De ahí la pregunta que da título al artículo de hoy. Responderemos con detalle esta importante pregunta.

Vamos a ver lo común que es el ladrido en esta raza y cuáles son las causas más comunes del ladrido en los cachorros y en los perros adultos.

Y qué hacer si tu labrador no para de ladrar.

Entendiendo la raza

La respuesta a la pregunta de si los labradores ladran mucho es un no rotundo.

En general, no son una raza de perro especialmente «ladradora». Los labradores fueron criados para ser perros dóciles y fáciles de socializar. Con el adiestramiento y el refuerzo adecuados, los ladridos no deberían ser un gran problema.

Sin embargo, todos los perros vocalizan de forma natural.

Dentro del vocabulario típico de un perro se encuentran: los ladridos, gruñidos, gemidos, suspiros y resoplidos.

Por lo tanto, aunque los labradores no son especialmente problemáticos en cuanto a ladridos se trata, no quiere decir que éstos no puedan producirse.

La clave aquí es pensar en los ladridos como una comunicación, más que como un simple ruido molesto.

Claro, es más fácil decirlo que hacerlo.

En todo caso, si puedes averiguar la causa de los ladridos, la solución suele ser obvia.

Estrategias para gestionar ladridos

Cuando se examinan los problemas de ladridos, es útil separar a los cachorros de los perros adultos. Ya que, por lo general, ladran por motivos muy diferentes y deben ser tratados con diferentes estrategias.

Cachorros

cachorro labrador ladrando

Los cachorros crecen rápido. Los primeros meses de su vida están llenos de cosas nuevas que aprender y cuando tu perro es muy pequeño, necesita mucha atención.

Y le dirá si se siente solo, con miedo o aburrido.

En la mayoría de los casos, los ladridos se deben a la ansiedad por separación, sobre todo entre los tres y seis meses de vida. Es un momento en el que se encuentran asimilando grandes cantidades de información sobre el mundo que los rodea.

Es un período donde será fundamental mantener el equilibrio entre estar y no estar junto a su mascota.

Por un lado, será muy importante no premiar a tu cachorro ofreciéndole tu compañía cada vez que ladre. Por el otro, es igualmente importante estar presente con frecuencia durante los primeros meses.

Los estudios sugieren que el principal factor de felicidad, adaptación y sociabilidad de su Labrador es la relación que establece contigo, su dueño.

Así que, aunque hay que tener cuidado de no premiar los ladridos, invertir en esta relación es esencial para criar un cachorro equilibrado.

Aprende más sobre cómo tranquilizar a un cachorro hiperactivo y lee estos consejos para criar a un labrador feliz

Toque de atención

Podemos pensar que la pregunta «¿Ladran mucho los labradores?» es como la pregunta «¿Se quejan mucho los humanos?” La respuesta depende más bien de lo que esté ocurriendo.

Cuando un labrador se siente abandonado o ignorado, es probable que haga algo al respecto. De forma instintiva, ese gesto puede implicar hacer ruido. Aunque también pudiera venir asociado a otros comportamientos.

Tal vez empiece a masticar tus zapatos favoritos o los muebles.

Para remediar la situación es importante asegurarse de que su perro sea feliz.

Si se aburre, asegúrate de que tiene juguetes. Además, asegúrate de encontrar tiempo para jugar con él y mimarlo.

Al mismo tiempo, pueden producirse los ladridos porque su inteligente labrador ha descubierto que esto le funciona para obtener lo que quiere.

Puedes tomar medidas para revertir este comportamiento simplemente alejándote cuando empiecen los ladridos.

No premie los ladridos del perro. En su lugar, recompense el buen comportamiento.

Ladridos nocturnos

Estos ladridos resultan molestos no sólo para sus dueños, sino también para los vecinos.

En un estudio, los ladridos de los perros se consideraron la principal causa de ruido nocturno en un suburbio.

Como hemos visto los labradores no son una raza que ladre mucho, tampoco en la noche son un problema común.

Cuando ocurren, identificar la causa puede ser difícil.

Lo primero que hay que descartar es una enfermedad, un dolor o algún otro problema de envejecimiento como la demencia.

Es una gran idea llevar a tu laboratorio al veterinario para descartar cualquier problema de salud subyacente.

Descartada esa posibilidad se puede pensar que los ladridos nocturnos se estén convirtiendo en un hábito, quizás debido al aburrimiento o a la ansiedad por separación.

En ese caso, más juego y ejercicio harán maravillas y se ha demostrado que mejoran el temperamento y la afabilidad de los perros.

Si los ladridos nocturnos persisten, es posible que tengas que quedarte despierto toda la noche para verificar si hay algún trastorno.

Ningún perro que se precie puede resistir los ladridos de un gato en el exterior o de un ratón en las paredes.

Ladridos agresivos

Es posible que te preocupen especialmente los ladridos agresivos. La buena noticia es que los labradores son una de las razas de perros menos agresivas.

Dicho esto, cualquier animal puede vocalizar y actuar de esta manera si se encuentra en una situación en la que siente miedo.

Cuando se trata de ladridos relacionados con el miedo y la agresividad, hay tres pasos que puede seguir para ayudar a su mascota a calmarse.

Primero: Comprenda el miedo.

Si un labrador tiene miedo de otro perro o de un extraño, obtendrá mejores resultados si puede apartarlo de la situación en lugar de centrarse en detener los ladridos.

Una vez que conozca el desencadenante, puede reducir lentamente los niveles de ansiedad introduciendo gradualmente a su perro en estas situaciones.

Segundo: Gestiona tu reacción.

Este es un punto difícil, es especialmente importante gestionar tu propia reacción. Los perros son capaces de leer las emociones de sus dueños. Si estás enfadado y molesto, sólo empeorarás la situación.

Tercero: Canaliza las emociones y energía de tu perro

Si los ladridos agresivos son el resultado de la frustración, puede ser útil canalizar las emociones y la energía de su perro en otra parte.

Los juguetes para masticar y tirar son una forma útil de ayudar a su perro a desviar su energía de los ladridos y dirigirla hacia el juego.

Aunque el perro labrador puede ladrar, el carácter apacible y el deseo de agradar de esta raza hacen que esto se pueda remediar fácilmente.

El primer paso para resolver el problema es entender lo que su labrador está tratando de decirle.

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