Si acabas de traer a casa un cachorro de labrador de 8 semanas, o estás a punto de hacerlo, estás en el inicio de una de las aventuras más bonitas y también más exigentes de la vida con perros. Las primeras semanas son cruciales: lo que hagas ahora sentará las bases del perro adulto que tendrás durante los próximos 12-14 años.
Desarrollo del cachorro de labrador a las 8 semanas
A las 8 semanas el cachorro de labrador ha pasado por varias etapas críticas de desarrollo:
- Ha completado la etapa de socialización con sus hermanos y ha aprendido el lenguaje canino básico
- Sus sentidos están completamente funcionales: ve, oye y olfatea perfectamente
- Su sistema nervioso central está en plena formación, lo que lo hace extraordinariamente receptivo al aprendizaje
- Sus huesos son blandos y sus articulaciones están en desarrollo: no puede hacer ejercicio intenso
- Su sistema inmunológico depende todavía de los anticuerpos maternos que recibió con la leche
Peso normal a las 8 semanas
La mayoría de cachorros de labrador pesan entre 5 y 8 kg a las 8 semanas. Los machos tienden a ser ligeramente más pesados. El peso individual depende mucho de la genética de la camada y del tamaño de los padres.
Alimentación del cachorro de labrador de 8 semanas
Qué pienso darle
Debes usar un pienso específico para cachorros de razas grandes. Estos piensos están formulados con niveles calibrados de calcio y fósforo para un crecimiento controlado, fundamental en el labrador para prevenir problemas articulares. Evita los piensos para cachorros de razas pequeñas o los universales: tienen un perfil nutricional diferente.
Si el criador te ha dado pienso del que ya tomaba, mantenlo al menos las primeras dos semanas. Cualquier cambio de pienso debe hacerse gradualmente para evitar diarreas.
Cuánto comer y cuántas veces
A las 8 semanas, 4 tomas al día es lo ideal. El estómago del cachorro es pequeño y necesita comida frecuente. Divide la ración diaria recomendada por el fabricante (para su peso adulto estimado) entre las 4 tomas.
Nunca dejes comida disponible todo el tiempo. El labrador no tiene freno para comer y esto genera malos hábitos y sobrepeso.
Asegúrate de que siempre tenga agua fresca disponible, especialmente en verano.
Vacunas y desparasitación a las 8 semanas
Primera vacuna
La primera dosis de la vacuna polivalente (moquillo, parvovirus y hepatitis) se administra normalmente entre las 6 y 8 semanas. Si el criador ya la ha puesto, te dará el justificante. Si no, tu veterinario la pondrá en la primera visita.
Desparasitación
Los cachorros deben desparasitarse internamente cada 2 semanas hasta los 3 meses, y luego mensualmente hasta los 6 meses. A partir de ahí, trimestral de por vida. Tu veterinario te indicará el antiparasitario más adecuado para el peso de tu cachorro.
Las primeras noches: qué esperar y cómo gestionarlo
Las primeras noches en casa son difíciles para el cachorro y para el dueño. Tu cachorro acaba de ser separado de su madre y sus hermanos por primera vez. Es completamente normal que llore.
Cómo preparar su zona de descanso
- Elige entre una cama abierta o un transportín (recomendamos el transportín para facilitar la educación)
- Ponla cerca de tu habitación para que sienta tu presencia
- Incluye una prenda de ropa tuya con tu olor
- Si el criador te dio un trapo con olor de la madre, ponlo en la cama
- Una botella de agua caliente envuelta en una toalla puede simular el calor de los hermanos
Si llora por la noche
Espera un par de minutos antes de acudir. Si el llanto es persistente, acércate brevemente, habla con voz tranquila, y retírate sin cogerlo. El objetivo es que sepa que estás cerca, no que aprenda que el llanto lo saca del transportín.
Las primeras noches son duras, pero la mayoría de cachorros se adaptan en 3-7 días.
Adiestramiento básico a las 8 semanas
Contrariamente a lo que se creía antes, 8 semanas es una edad perfecta para empezar el adiestramiento. El cerebro del cachorro está en su pico de plasticidad. Los principios básicos:
- Refuerzo positivo siempre: premia lo que quieres que repita, ignora lo que no quieres
- Sesiones muy cortas: 2-3 minutos, 2-3 veces al día
- Termina siempre con un éxito: no termines la sesión con una orden que no ha conseguido hacer
- Consistencia: todos en casa deben usar las mismas palabras y los mismos criterios
Primeras órdenes a aprender
- Su nombre: dilo y cuando te mire, premia inmediatamente
- Sentado: la primera orden formal. Con un premio por encima de la nariz, el cachorro se sienta solo
- El transportín es un lugar agradable: mete premios dentro para que entre solo voluntariamente
Socialización: la tarea más urgente
La ventana de socialización del perro se cierra alrededor de las 14-16 semanas. Tienes pocas semanas para exponerlo de forma positiva al mayor número posible de estímulos. Aunque aún no puede ir a parques de perros, puedes:
- Llevarlo en brazos o en carrito por la calle para que vea y oiga el mundo
- Que conozca personas de diferentes edades, tallas y apariencias
- Exponerlo a sonidos domésticos: aspiradora, licuadora, música
- Que pise diferentes suelos: mármol, hierba, arena, metal
- Que conozca a perros adultos vacunados y de buen carácter en casa
- Inscribirlo en clases de cachorros (puppy class) con perros de su edad
Control de esfínteres: la paciencia como herramienta
A las 8 semanas el cachorro no puede retener la vejiga más de 1-2 horas. El plan:
- Sácalo o llévalo a su zona de pipí al despertar, después de cada comida, después de cada juego, antes de dormir y cada hora o hora y media
- Cuando haga en el sitio correcto, celébralo con premio y entusiasmo
- Los accidentes son normales: limpia con producto enzimático sin regañarle
La mayoría de labradores aprenden el control básico de esfínteres entre los 4 y los 6 meses. Pero la paciencia de las primeras semanas es una inversión que se paga sola.
Primera visita al veterinario
Lléva a tu cachorro al veterinario en los primeros días en casa. La visita incluirá:
- Revisión general del estado de salud
- Verificación del microchip o colocación si no lo tiene
- Plan de vacunación y desparasitación
- Resolución de tus dudas
Establece una relación de confianza con tu veterinario desde el principio: será tu aliado más importante durante los próximos años.