Cómo limpiar las orejas de tu labrador correctamente (paso a paso)

Cómo limpiar las orejas de tu labrador correctamente (paso a paso)

Las orejas caídas y aterciopeladas del labrador son una de sus señas de identidad más adorables. Pero también son un caldo de cultivo perfecto para las infecciones: la oreja caída tapa el canal auditivo, creando un ambiente cálido, oscuro y húmedo donde bacterias y levaduras se reproducen encantadas.

Mantener las orejas de tu labrador limpias es una de las tareas de higiene más importantes y más fáciles de hacer en casa. Te enseñamos cómo.

¿Por qué los labradores tienen tantos problemas de oídos?

Tres razones principales:

  • Orejas caídas: no permiten la ventilación del canal auditivo.
  • Amor por el agua: los labradores nadan, se bañan y chapotean a la menor oportunidad. El agua atrapada en el oído es el principal factor de otitis.
  • Alergias: los labradores son una raza propensa a las alergias alimentarias y ambientales, que frecuentemente se manifiestan con otitis recurrentes.

Material necesario

  • Limpiador ótico para perros (disponible en clínicas veterinarias y tiendas de animales). Precio: 8-15 €.
  • Gasas o discos de algodón.
  • Premios para recompensar a tu labrador.
  • Toalla (va a sacudir la cabeza y salpicará).

⚠️ Nunca uses: bastoncillos de algodón, agua oxigenada, alcohol, vinagre ni agua del grifo.

Paso a paso: cómo limpiar las orejas de tu labrador

1. Inspecciona primero

Levanta la oreja y observa la parte interna. Una oreja sana tiene un color rosado, está limpia y no huele mal. Si ves enrojecimiento, secreción oscura, mal olor o tu labrador se queja al tocarle, ve al veterinario antes de limpiar: podría haber una infección que necesite tratamiento.

2. Aplica el limpiador ótico

Levanta la oreja y vierte una cantidad generosa de limpiador directamente en el canal auditivo. No tengas miedo de echar demasiado: el exceso saldrá cuando tu labrador sacuda la cabeza.

3. Masajea la base de la oreja

Con la oreja todavía levantada, masajea suavemente la base del oído durante 20-30 segundos. Oirás un sonido de «chapoteo»: eso significa que el líquido está trabajando, disolviendo la cera y la suciedad del interior.

A la mayoría de los labradores les encanta este masaje. Aprovéchalo para hacer de la limpieza una experiencia positiva.

4. Deja que sacuda la cabeza

Ahora sí: suelta la oreja y apártate (o cúbrete con la toalla). Tu labrador sacudirá la cabeza con energía, expulsando el limpiador junto con la suciedad disuelta. Es normal y necesario.

5. Limpia la parte visible

Con una gasa o un disco de algodón, limpia suavemente los pliegues y la parte visible del interior de la oreja. No introduzcas nada en el canal auditivo.

6. Repite con la otra oreja

Y no olvides premiar a tu labrador al terminar. Queremos que asocie la limpieza de orejas con algo positivo.

¿Cada cuánto limpiar?

  • Revisión visual: una vez por semana.
  • Limpieza completa: cada 1-2 semanas.
  • Después de nadar o bañarse: siempre. Seca bien la parte exterior y aplica unas gotas de limpiador para evitar que la humedad se quede atrapada.

Señales de alerta: cuándo ir al veterinario

  • Olor desagradable (a levadura o putrefacción).
  • Secreción oscura, marrón o amarillenta.
  • Enrojecimiento o hinchazón.
  • Rascado constante de las orejas.
  • Sacude la cabeza repetidamente.
  • Se queja o gruñe cuando le tocas las orejas.
  • Inclina la cabeza hacia un lado.

Una limpieza regular de las orejas es una de las mejores inversiones en la salud de tu labrador. Cinco minutos cada dos semanas pueden ahorrarte muchas visitas al veterinario y, sobre todo, evitar que tu peludo sufra la molestia de una otitis.