El ibuprofeno es uno de los medicamentos humanos más comunes en los hogares y también uno de los más peligrosos para los perros. Aunque puede ser tentador dárselo a un perro con dolor o fiebre, hacerlo puede ser fatal.
¿Por qué el ibuprofeno es tóxico para los perros?
El ibuprofeno pertenece al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). En perros, inhibe de forma muy intensa las enzimas COX-1 y COX-2, lo que provoca:
- Daño gástrico: erosiones y úlceras en la mucosa del estómago e intestino.
- Insuficiencia renal: reducción del flujo sanguíneo hacia los riñones.
- Toxicidad del sistema nervioso central: en dosis muy altas, puede causar convulsiones y coma.
El sistema digestivo y renal del perro es mucho más sensible al ibuprofeno que el humano. Dosis de 25 mg/kg ya son suficientes para causar problemas gastrointestinales graves, y dosis mayores pueden provocar fallo renal irreversible.
Síntomas de intoxicación por ibuprofeno
Los síntomas pueden aparecer en pocas horas:
- Vómitos (posiblemente con sangre)
- Diarrea (con o sin sangre)
- Letargo y debilidad
- Dolor abdominal (el perro puede mostrar postura de rezo)
- Pérdida de apetito
- Aumento de la sed y de la frecuencia urinaria (señal de daño renal)
- En casos graves: convulsiones, desorientación o coma
Qué hacer si tu perro tomó ibuprofeno
Acude al veterinario de urgencia inmediatamente, incluso si el perro no muestra síntomas todavía. Lleva el envase del medicamento para que el veterinario conozca la dosis exacta. El tratamiento puede incluir inducción del vómito, carbón activado, protectores gástricos y fluidoterapia para proteger los riñones.
¿Qué analgésico se puede dar a un perro?
Nunca medicamentos humanos. Los únicos analgésicos seguros para perros son los que prescribe el veterinario, como el meloxicam, carprofeno o grapiprant en las dosis correctas. Para dolor leve, el veterinario puede recomendar otros tratamientos. Ante cualquier duda, llama a tu veterinario antes de dar cualquier medicamento a tu perro.