El paracetamol (también conocido como acetaminofén) es el analgésico más consumido en el mundo, pero para los perros representa una amenaza grave. A diferencia de humanos, los perros carecen de las enzimas hepáticas necesarias para metabolizar este medicamento de forma segura.
¿Por qué el paracetamol daña a los perros?
Cuando un perro ingiere paracetamol, su hígado no puede desintoxicarlo correctamente. Los metabolitos tóxicos que se acumulan causan dos problemas principales:
- Daño hepático: necrosis (muerte celular) del tejido del hígado, que puede progresar a fallo hepático.
- Metahemoglobinemia: los glóbulos rojos son dañados y pierden su capacidad de transportar oxígeno. Esto puede causar asfixia celular.
El daño puede ser permanente o fatal incluso con una sola pastilla de 500 mg en perros pequeños.
Síntomas de intoxicación por paracetamol en perros
Los síntomas aparecen generalmente entre 1 y 4 horas después de la ingesta:
- Vómitos
- Letargo extremo
- Inflamación facial, de las patas y del cuello (edema)
- Encías de color azulado, marrón o gris (señal de metahemoglobinemia)
- Dificultad respiratoria
- Orina oscura (hemoglobina en la orina)
- Ictericia (coloración amarillenta de mucosas y piel) si hay fallo hepático
Qué hacer si tu perro tomó paracetamol
Emergencia veterinaria inmediata. No esperes a que aparezcan síntomas, ya que el daño interno puede ocurrir antes de que sean visibles. El tratamiento incluye N-acetilcisteína (antídoto), vitamina C, fluidoterapia y medidas de soporte hepático.
El pronóstico mejora significativamente si el tratamiento comienza antes de las 8 horas tras la ingesta.
Alternativas para el dolor en perros
Nunca administres analgésicos humanos a tu perro. Ante cualquier dolor o fiebre en tu mascota, consulta al veterinario, quien recetará el tratamiento adecuado (meloxicam, carprofeno u otros AINEs veterinarios en la dosis correcta para el peso de tu perro).