Has salido al jardín y tu labrador tiene la nariz llena de tierra. Otra vez. Sabes perfectamente lo que ha hecho: ha enterrado el hueso que le diste hace media hora, probablemente junto al rosalero que plantaste el mes pasado. ¿Por qué lo hacen?
Este comportamiento tan típico tiene una explicación fascinante que nos conecta directamente con los ancestros salvajes de nuestros peludos compañeros.
El instinto de supervivencia del lobo
Los lobos, ancestros directos de los perros domésticos, no siempre tenían garantizada la siguiente comida. Después de una caza exitosa, devoraban lo que podían y enterraban el resto para conservarlo. La tierra fría actuaba como una nevera natural, protegiendo la carne de la descomposición, del sol y de otros carroñeros.
Este comportamiento se llama «caché» (del francés cacher, esconder) y es una estrategia de supervivencia que millones de años de evolución han grabado en el cerebro de los caninos.
¿Pero mi labrador tiene el cuenco lleno?
Exacto. Tu labrador no pasa hambre, tiene su pienso dos veces al día y probablemente le caen más premios de los que debería. Entonces, ¿por qué sigue enterrando cosas?
Porque los instintos no desaparecen solo porque las circunstancias cambien. Tu labrador lleva miles de años de programación genética que le dicen: «Si tienes más de lo que puedes comer ahora, guárdalo para luego».
Es el mismo principio por el que tu labrador persigue ardillas aunque nunca haya cazado nada en su vida, o da vueltas sobre sí mismo antes de tumbarse aunque no necesite aplastar hierba para hacerse una cama.
¿Qué suelen enterrar los labradores?
No solo huesos. Los labradores son especialmente creativos en este tema:
- Huesos y masticables: lo más habitual.
- Croquetas de pienso: algunos labradores guardan parte de su ración «por si acaso».
- Juguetes favoritos: si lo aprecian, lo entierran.
- Zapatillas y calcetines: si huelen a ti, son valiosos.
- Premios: el trozo de pollo que le diste y no se comió en el momento.
Otras razones por las que entierran cosas
Aburrimiento
Un labrador que no tiene suficiente estimulación mental puede desarrollar el hábito de enterrar cosas como forma de entretenimiento. Excavar es una actividad que les resulta satisfactoria por sí misma.
Exceso de recursos
Si tu labrador tiene demasiados juguetes o demasiada comida, su instinto le dice que guarde el excedente. Paradójicamente, darle menos juguetes (y rotarlos) puede reducir el comportamiento.
Ansiedad
En algunos casos, enterrar objetos puede ser una conducta compulsiva relacionada con el estrés. Si tu labrador entierra cosas de forma obsesiva y muestra otros signos de ansiedad, consulta con tu veterinario.
¿Debo preocuparme?
En la mayoría de los casos, no. Es un comportamiento natural, instintivo e inofensivo. Solo deberías intervenir si:
- Entierra comida real (carne, alimentos perecederos) que podría ponerse en mal estado y hacerle daño al desenterrarla y comerla días después.
- Destroza tu jardín de forma significativa (agujeros profundos, plantas arrancadas).
- El comportamiento es compulsivo y se acompaña de signos de estrés.
Cómo reducir el comportamiento
- Da los huesos y masticables dentro de casa o en una zona controlada.
- Retira lo que no se coma en 15-20 minutos.
- Rota los juguetes: en lugar de tener 20 disponibles, ten 3-4 y cámbialos cada semana.
- Ofrece estimulación mental: juguetes tipo Kong rellenos, alfombras olfativas, juegos de búsqueda.
- Si entierra en el jardín: supervísale después de darle un masticable y redirige su atención con un juego.
Al final del día, ver a tu labrador con la nariz llena de tierra y cara de inocente es una de esas cosas que forman parte del encanto de tener un perro. Un recordatorio de que, por muy doméstico que sea, sigue llevando un lobo dentro.